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Inmobiliaria del Sur siempre ha tenido clara su estrategia contra la crisis: prudencia en la actividad de promoción y potenciación de su negocio de arrendamiento. No debe ser mala idea si en 2010 aumentó su cifra de negocio (+12,53%, hasta 61,41 millones de euros) y menguó su deuda financiera neta (-9,64%, hasta 22,7 millones). No debe serlo cuando la Junta General de Accionistas celebrada ayer aprobó por unanimidad las cuentas y el informe de gestión del pasado ejercicio. Ricardo Pumar, presidente del grupo, pudo pues pronunciar una de las frases predilectas de cualquier empresario: "Hemos vuelto a demostrar nuestra solidez. Tenemos futuro".
La cotizada andaluza progresó, asimismo, en la cifra de negocio vinculada estrictamente a la promoción inmobiliaria (+9,7%) y en la actividad de arrendamiento (+12,3%), que ya supone más de una cuarta parte del total. "El objetivo es obtener unos ingresos de 20 millones por alquileres una vez se hayan finalizado los edificios en construcción", explicó el director general de la compañía, Francisco Pumar. Además, Inmobiliaria del Sur concentra sus esfuerzos en sus dos caladeros habituales: Andalucía y Madrid, donde actualmente desarrollan promociones "ubicadas en excelentes localizaciones de capitales de provincia y áreas metropolitanas".
En Vivienda de Protección Oficial (VPO), 2010 fue el año de la primera actuación "en mucho tiempo". En la hoja de ruta del grupo, la VPO debería absorber a medio plazo, según el director general, "un tercio de la actividad inmobiliaria".
Inmobiliaria del Sur asegura que sigue manteniendo una "sólida situación y adecuada estructura financiera y una cómoda posición de liquidez", dado que además sólo el 18,9% de la deuda financiera es a corto plazo. Para Ricardo Pumar, "el futuro mercado inmobiliario será muy distinto al que se ha conocido hasta el momento, por lo que ya trabajan para adaptar la estrategia de la compañía a la nueva realidad, caracterizada por una menor demanda de vivienda, una demanda más exigente y una financiación restrictiva".
El directivo precisó que "el estrechamiento de los márgenes en la actividad de promoción inmobiliaria obligará a buscar la rentabilidad por dos vías". Una consiste en "la reducción de costes, una mejor planificación y la racionalización de los procesos. La segunda, en la mayor rotación de las inversiones".
"La dramática experiencia que vive el sistema financiero español tras haber financiado indiscriminadamente al sector inmobiliario, unido a la nueva regulación financiera internacional, Basilea III, supondrá un cambio radical en la financiación a la industria inmobiliaria, ya que se exigirá un mayor aporte de recursos propios, experiencia y capacidad de gestión", afirmó Pumar.
Según argumentó el presidente del grupo, la compañía cuenta con "armas, de sobra, para enfrentarse a los futuros requerimientos que se van a exigir a los operadores inmobiliarios", ya que alberga "gran solvencia, como se deduce de su importante patrimonio inmobiliario destinado a arrendamiento, valorado en 466,43 millones, que en un 94,9% está libre de cargas y gravámenes. Este patrimonio cuenta unas importantes plusvalías, cifradas en 330,79 millones. Inmobiliaria del Sur dispone asimismo de terrenos, solares y promociones en curso por un valor total de 35,41 millones de euros, "que tampoco tienen financiación asociada. "Por experiencia, historia, buen hacer y ortodoxia empresarial, por una gran capacidad de gestión, equipo humano bien dimensionado y joven; Inmobiliaria del Sur tiene un gran futuro".

